PIANO MALANGO
De son a sol, del Pacífico al Caribe.
Malanga es una raíz comestible cuyo origen está en los trópicos de América pero que adquirió ese nombre en la costa occidental de Africa. El folclore centroamericano tiene esta misma dualidad, elementos africanos y autóctonos que se conjugan y forman una identidad.
Manuel Obregón vuelve a sus conciertos de piano solo y se sumerge en el folclore de Costa Rica y sus países vecinos, convencido de que no hay nada más renovador que la tradición. Con su Piano Malango va de Masaya al Darién, del Pacífico al Caribe, recogiendo pasillos, jarabes cruzados, valses, ritmos prehispánicos, boleros y hasta sones de toros tradicionales de Guanacaste. Es un piano que viaja por las fiestas de pueblo, por las calles, las mascaradas, brindando paisajes musicales de alto vuelo.
Manuel Obregón retoma su vocación de músico concertista y el brillo de sus transcripciones para piano de Mangoré, de Simbiosis, OM, Génesis, La Isla de la Pasión, entre otras obras que han quedado plasmadas en sus discos de solista. Casualmente fue en sus viajes a Paraguay, interpretando a Mangoré y organizando audiciones con músicos tradicionales de Sudamérica para la creación de la Orquesta del Río Infinito, que Obregón sintió la necesidad de volver a la raíz y escarbar en piezas no tan conocidas del repertorio tradicional.
Frontera, piano y folclore
El repertorio es un viaje de ida y vuelta de Nicaragua a Panamá pasando por los redondeles de Guanacaste y los bares de San José, conectado los sonidos del territorio que ha sido la división y el punto de encuentro entre el Norte y el Sur de América, entre el jaguar y el lagarto, entre el Pacífico y el Caribe.
Este Piano Malango va del pasillo al danzón, del calypso al gospel, de la ritualidad nocturna a la música de salón donde se da el encuentro, el cortejo, la socialización, el espejarse unos a otros. Está lo fúnebre y está el amor, el jarabe cruzado y las influencias gitanas en la música de cimarrona, sin olvidar la tentación por experimentar con capullos de mariposa e instrumentos de percusión indígena y fundirlos a las pocas herencias de música prehispánica que sobreviven en Costa Rica como La Yeguita.
La mayoría de las piezas son originales para guitarra, marimba, ocarina, quijongo o cimarrona. Obregón las lleva al piano para aprovechar la riqueza armónica que brinda este instrumento y satisfacer esa necesidad suya de buscar contrastes, los opuestos típicos del romanticismo y las variaciones que exige su capacidad interpretativa. Así, entre La Orquesta del Río Infinito y la Orquesta de la Papaya, entre Malpaís y Calypso Limón Legends, Obregón se abre sus espacios propios para deleitar a su público con esta travesía de su Piano Malango.
1.BRISAS MESANAS
PASILLO, PANAMÁ – CÉSAR ALCEDO
El pasillo es una variante del vals peruano que tiene más de 200 años de existencia y que fue muy difundido en la Gran Colombia, a la cual perteneció históricamente Panamá. Este pasillo nació en la provincia de Veraguas.
2. DOS BOLILLOS
JARABE CRUZADO, NICARAGUA – ANONIMO
El Jarabe cruzado es uno de los ritmos más apreciados por los músicos y los bailarines de Nicaragua para lucir su destreza en la ejecución. Es una música bien delicada de interpretar, dicen las orquestas de marimba de Masaya. Dos Bolillos es una de las obras mas antiguas del folclor nicaragüense con gran influencia del barroco latinoamericano y mas de 3 siglos de antigüedad.
3. MORALIMPIA
SON, NICARAGUA – JUSTO SANTOS LÓPEZ
Guitarrista y poeta, Justo Santos creó este son bailable que se ha convertido en el segundo o tercer himno de Nicaragua y tiene una hermosa construcción melódica con una modulación de si menor a re mayor adaptada a las características diatónicas de la marimba de arco, también utilizada en Guanacaste.
4. GOING TO BOCAS
CALYPSO, LIMÓN, COSTA RICA – WALTER FERGUSON
El calypso limonense ha tenido en Walter Ferguson una voz genuina e increíblemente afín al calypso original de Trinidad y Tobago. Going to Bocas es un tema que relata la vida del músico caribeño que lo echan de la casa, la policía le pide los documentos, que empaca sus cosas y se va de Cahuita a Bocas del Toro. Según recientes estudios, el Calypso Centroamericano ejerció gran influencia en la creación del Jazz de New Orleáns a inicios de 1900.
5. DANZA NEGRA
MARCHA FÚNEBRE, NICARAGUA – ANÓNIMA, adaptación a marimba TRINIDAD DÁVILA
Originaria de Masaya, esta marcha fúnebre fue escrita originalmente para Filarmónica y Trinidad Dávila fue el encargado de adaptarla para marimba. Es una pieza muy sentimental y llena de matices que se toca especialmente cuando algún músico o un artista muere.
6. DIALOGUEMOS
BOLERO, COSTA RICA – RAY TICO
El bolero en Costa Rica tiene en el recientemente desaparecido Ray Tico a uno de sus máximos exponentes. Creador junto a Cesar Portillo de la Luz del genero conocido como Filin Cubano a inicios de los 50, logrando enriquecer el bolero con nuevas y complejas armonías y una gran libertad e improvisación propias del jazz.
7. LA CHICHERA
SON DE TOROS, GUANACASTE, COSTA RICA – ANÓNIMA
Original para cimarrona, este tema tiene ingredientes del blues, del ragtime y de la música gitana del centro de Europa. En Costa Rica, el público está habituado a escuchar estos compases en las corridas de toros, también llamado son de toros, compuesto por un danzón, un vals y la parrandera.
8. EL DANZÓN DE PIANGUITA
DANZÓN, GUANACASTE, COSTA RICA – ULPIANO DUARTE
El danzón es un aporte de Cuba y México a los bailes de salón y en Costa Rica los danzones fueron muy bien acogidos por las orquestas de marimba de Guanacaste donde el maestro Ulpiano Duarte ha sentado cátedra por más de medio siglo.
9. LA YEGUITA, AQUELLA INDITA DE LAS RAICES DEL MALANGO
TAMBITO PREHISPÁNICO, COSTA RICA & NICARAGUA – ANÓNIMO
Este popurrí de música anónima de Costa Rica y Nicaragua se inicia con La Yeguita, una de las pocas melodías de origen precolombino que sobrevive en la tradición guanacasteca, ya que se toca en honor a la Virgen de Guadalupe cada 12 de diciembre. Originalmente fue tocada con ocarinas de barro y posteriormente con flauta, bombo y redoblante.
10. LA TÓRTOLA
SON DE TOROS, GUANACASTE, COSTA RICA – ANÓNIMA
Esta es otra de las típicas composiciones que se escuchan en las fiestas de turno y en los redondeles de Guanacaste. Es la música bailable que evoca la cortesía provinciana, la danza en las plazas y el cortejo con grandes vuelos y sombreros de paja. Sus ritmos tienen algo de parrandera, de vals y danzón. Además de su versión instrumental se conoce otra cantada.
11. BAUTISMO
GOSPEL, LIMÓN, COSTA RICA – TRADICIONAL
El Gospel o espiritual es una de las formas musicales mas antiguas del Caribe y el genero que da origen posteriormente al Blues de la cuenca del Misisipi y al Jazz de Congo Square, lugar en donde se reunieron esclavos negros de todo el Caribe. En Costa Rica se cultiva en el mundo melódico de las iglesias protestantes, adventistas y anglicanas.
12. HE GUARDADO
PASILLO, COSTA RICA – ARÍSTIDES BALTODANO & FERNÁNDEZ LEAL
Como tantos temas que forman parte de una memoria colectiva, este tema, escrito originalmente en forma de pasillo, ha sido interpretado en infinidad de ritmos.
13. DOMITILO CASTILLO
PUNTO, PANAMÁ – ANÓNIMA
Posiblemente es la obra musical mas representativa de la identidad panameña. En su melodía se siente la cadencia del vallenato y de la cumbia de Colombia y mantiene cierta relación con la danza nacional de Costa Rica, también un punto.
14. BAILANDO CON KINOCOLA
6X8 COSTA RICA – ANONIMA
Kinocola era una medicina para el cerebro que estuvo muy de moda en una época. La ironía del título de esta pieza que amenizaba los bailes con sus alegres notas de fox-trot y ragtime, dos ritmos que se filtraron en la música popular de Guatemala y Costa Rica y en las formaciones de marimbas.
15. NAGUYA NEI
PARRANDA, BELICE – PAUL NABOUR
Gracias a Stonetree Records, esta increíble melodía de Paul Nabor, un músico que no salía de su comunidad en Belice, se ha convertido en uno de los temas más representativos del Caribe Centroamericano, esta parranda con el padre de este ritmo garífuna.
16. NOSTALGIA EN LA PAMPA
VALS, GUANACASTE, COSTA RICA – ULPIANO DUARTE
Considerado el Strauss de Guanacaste, por sus dotes de compositor sinfónico en marimba, Ulpiano Duarte seguramente compuso esta pieza en una de sus tantas idas y venidas al Valle Central donde reside por temporadas, aunque su corazón y toda su vivencia musical está en Santa Cruz.